Mapuche, el retorno de las voces antiguas

Mapuche significa gente de la tierra. Es el nombre del pueblo que habita ancestralmente Wallmapu, al sur del continente americano. Un territorio invadido por la Corona española desde el siglo XVI y luego por los estados de Argentina y Chile, mediante un genocidio aún no reconocido por la historia oficial. Hoy, a un lado y otro de la Cordillera de los Andes, cientos de comunidades mapuche se levantan en defensa del agua y la tierra. Son la primera línea ante el avance de industrias petroleras, forestales, salmoneras, hidroeléctricas y mineras. Por eso son perseguidas.

“Mapuche, el retorno de las voces antiguas”, un trabajo de más de siete años del fotógrafo Pablo E. Piovano y del periodista Maxi Goldschmidt, retrata vidas atravesadas por una profunda conexión con la naturaleza, la espiritualidad y la recuperación de saberes ancestrales. 

Este proyecto de largo alcance, que ha sido expuesto en más de 30 países, es realizado junto a comunidades de tres regiones de Wallmapu —La Araucanía, Vaca Muerta y el río Pilmaiquén—, registrando ceremonias y aspectos centrales de su vida, que en algunos casos habían sido ocultados durante doscientos años. 

Como dice la machi Millaray Huichalaf, líder espiritual y referente de su pueblo:

“Lo más difícil es que nos entiendan personas con otra forma de pensar. Nos despreciaron tanto, se burlaron de nuestras creencias y costumbres que uno teme hablar y mostrar secretos. Pero si hoy decidimos hacerlo es para que gente sensible y espiritualmente preparada nos acompañe en la lucha por defender la continuidad de la vida”.

Cooperativa de Trabajo Lawen Ltda.